El presidente de la felicidad

 

El presidente de la felicidad llaman a Chris Gardner, quien padeció los estragos de la pobreza y vivió en las calles de Nueva York. En 1982, cuando la tasa de desempleo en Estados Unidos era del 10.9%  fue uno de los tantos norteamericanos que perdió su trabajo. A sus 28 años tuvo que dormir en los baños públicos y cuidar a su hijo de cinco. Hoy años después, es dueño de la casa de correduría de valores Gardner Rich & Company.

Es un filántropo y conferencista exitoso que trata de inspirar a la gente a superar los obstáculos de la vida, lo cual le valió el mote de CEO de la felicidad. Es autor del libro the Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad. Amistad, 2009)  y Start Where you are (Comienza donde estás. Amistad, 2009).

Su historia de vida fue llevada a la pantalla grande en 2006 en la cinta The Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad) una cinta protagonizada por Will Smith. Chris Gardner, sobre la felicidad dijo en una entrevista: “Ser feliz es disfrutar la vida. No es tener dinero. Para mí, es tener salud y hacer lo que me gusta. Hoy trabajo más duro que cuando tenía un empleo, pero sucede que hago lo que quiero y no tengo un jefe diciéndome qué hacer, cuándo y cómo. Ahora estoy retirado de mi negocio y realizar lo que quiero con mi vida es una bendición.


Según Gardner tienes que apasionarte para tener éxito y no se trata de querer hacer dinero, porque cualquiera puede hacerlo, sino de tener esa luz en los ojos, la determinación y el compromiso.  “No te levantas un día y ya lo tienes. Es algo que implica sangre, sudor y lágrimas y tener la voluntad de comprometerte a construir algo que puede tardar años”, dijo.  Afirma que no hay una edad para emprender. “En el mundo corporativo si tienes más de 50 años te dicen que ya estás acabado, pero a esa edad tienes todo lo que necesitas para ser parte integral del esfuerzo emprendedor: la reputación en los negocios, las relaciones y sabes comunicar tus ideas. Quien te conozca estará deseando ser tu cliente. Por otro lado, si eres joven ganas
experiencia. Todo lo que hiciste en tu pasado, tus habilidades, talentos son transferibles. La clave es que las transmitas en algo en lo que seas apasionado”, indicó.


Para Gardner el ser diferente es lo que te va a distinguir del resto de la gente y no cualquiera va a lograrlo. “Habrá quien te diga que no puedes porque eso nunca ha funcionado o no se ha hecho, pero eso es ser disruptivo”.  Añadió que se puede hacer cualquier cosa y ese era el consejo que le daba su madre cuando era niño, “ que me viera a mi mismo con los ojos del alma haciendo lo que nadie mas haría y nadie más podía ver. Ese fue el mejor regalo que me dio”