La inteligencia apreciativa es clave de éxito para emprendedores

 

 

La inteligencia apreciativa es clave de éxito para los emprendedores que utilizan ese conjunto de habilidades mentales reconocida por ser patrones repetidos usados en todos los casos de triunfadores, quienes la emplean para encontrar soluciones y respuestas diferentes e innovadoras en la búsqueda de buenos resultados.

El primer paso  del uso de la inteligencia apreciativa es aplicar las 3 R s, acciones sencillas que son difíciles de utilizar con verdadera eficacia. La primera R: Resaltar lo positivo.La persona con inteligencia apreciativa  evita miedos y  su propia negatividad para que en cualquier situación pueda realizar una lectura positiva de la misma.

 La segunda movida de la inteligencia apreciativa es: Re-encuadrar el presente. Si sabe optimizar bien la primera R, es más sencillo encarar la segunda. Cada situación tiene muchos posibles focos o puntos de atención. Por eso, la persona con Inteligencia Apreciativa sabe encuadrar y poner el foco en aquellas partes de la realidad que le permiten sacar un mayor beneficio. Se trata de lograr ver cada situación o problema desde muchas perspectivas diferentes y creativas, para elegir la mejor o mejores opciones.

Por ultimo, recrear un gran futuro desde el presente. La persona con Inteligencia Apreciativa es capaz de “soñar con realismo”,  porque visualiza un futuro creativo, ideal y motivador, pero realista y posible, gracias a su visión óptima de la situación presente.

Sin embargo, la clave para llevar a la práctica estos pasos de manera efectiva implica saber utilizar también nuestro lenguaje interno y externo. Es por eso que se recomienda aplicar los cinco puntos del Lenguaje Apreciativo que permitirá encontrar más y mejores soluciones, aumentar la confianza, efectividad, capacidad para aprender de los errores y resiliencia, entre otros.

A continuación los cinco puntos del Lenguaje Apreciativo:

  1. Enfocarse en soluciones y no en problemas: Al igual que la Inteligencia Apreciativa, el Lenguaje Apreciativo se fija en el potencial positivo que tienen las cosas. No busca los errores, busca las soluciones. Así, me preguntaré “¿Qué puedo hacer para mejorarlo?” en lugar de “¿En qué he fallado?”
  2. Evitar las palabras negativas a toda costa: No es lo mismo decir “Esta vez no voy a equivocarme” que decir “Esta vez voy a hacerlo perfecto”. En ambos casos, la intención es positiva, pero en el primer caso, de modo inconsciente, mantenemos la equivocación en mente, algo que nos llevará a visualizar situaciones de error. En el segundo caso sin embargo, lo que visualizará mi cerebro serán situaciones exitosas. De ese modo, es más fácil realizar la acción con mayor seguridad y confianza.

El foco en soluciones debe ir acompañado de un vocabulario que ayude y las palabras con connotaciones negativas impiden sacar el 100% de rendimiento al Lenguaje Apreciativo y al modo en que afrontamos cada reto.

  1. Centrarse en lo positivo de lo que tiene alrededor: El Lenguaje Apreciativo no solo evita las palabras negativas. También trata de sacar el máximo jugo a lo que nos rodea. Así, un discurso apreciativo al ver una bellota, imaginará la gran encina que puede surgir de ella, el árbol majestuoso que surgirá de una semilla tan pequeña.

Lo habitual al ver una bellota, es no visualizar todo lo que nos ofrece, porque siempre hay opciones más sencillas y que requieren menos esfuerzo.

La personas con Inteligencia Apreciativa saben que para tener esa gran encina es necesario tratar bien la tierra, regar con cuidado, realizar cuidados continuos durante años, etc. Son conscientes del esfuerzo, pero también lo son del beneficio. Son capaces de visualizar siempre la encina en la bellota con cada circunstancia de la vida.

  1. Ser consciente de que “El Mapa no es el Territorio”: Es decir, que yo veo el mundo a mi manera, no como es. Veo un mapa, mi mapa. Luego, el resto de la gente verá con su mapa. Y debo respetar los mapas de cada cual.

Así, cuando alguien dé una opinión, no lo veré como un ataque a mi manera de ver las cosas, sino como un punto de vista diferente del que pueda obtener beneficios y aprendizaje. De este modo, me centraré en lo que podemos obtener y no en las diferencias que nos separan.

  1. Evitar los prejuicios: Esta es la parte más complicada para casi todo el mundo. El Lenguaje Apreciativo, al entender que hay múltiples modos de entender y percibir la realidad, valora por igual todas las opiniones e ideas. Por supuesto, todos tenemos un juicio propio y eso nos llevará a dar una respuesta y una opinión. Pero evitar los prejuicios, facilita escuchar y valorar todas las opciones, de modo que podamos encontrar todo lo que haya de positivo en ellas.

Desde pequeños, nos hemos acostumbrado a tener prejuicios casi de manera inconsciente. Y esto nos condiciona notablemente a la hora de manejar nuestro lenguaje y obtener los máximos beneficios de lo que nos rodea. Sin embargo hay dos cuestiones básicas que deben ser consideradas, una es la motivación y la otra es “mirar diferente”.

“Mirar diferente es saber que la respuesta inicial que suele aparecer en tu mente, la da la mayoría de la gente. La respuesta innovadora se da teniendo perseverancia, paciencia y buscando opciones inverosímiles de las que se puede extraer información que pueda ser útil. Esta actitud continua permite sacarle un rendimiento del 100% a las 3R’s de la Inteligencia Apreciativa. Sin mirar diferente, las respuestas dadas a esas 3R’s serán simples y de corto alcance. Y para lograr esto, es clave un alto nivel de motivación. Una persona desmotivada no será capaz de desarrollar las habilidades que permiten desarrollar nuestra Inteligencia Apreciativa”

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