La gripe no detiene a empleados de pequeños negocios

 

La gripe no detiene a empleados de pequeños negocios, aunque tengan tos incontrolable, fiebre, secreción por la nariz y el cuerpo adolorido, síntomas visibles de esa enfermedad  que obliga a los trabajadores a faltar  al trabajo lo cual provoca, según cifras oficiales en los Estados Unidos,  pérdidas de 87 mil millones de dólares cada año

Esa ecuación de ausentismo no se cumple con los empleados de pequeños negocios, quienes a pesar del malestar de la gripe acuden a sus labores, según reveló una encuesta de la firma  “Redshift Research”, una empresa de estudios del Reino Unido.

De acuerdo a esa investigación los empleados de pequeños negocios que no superan la cifra de 300 personas, asisten más al trabajo aunque tengan gripe. La muestra se realizó  entre mil 500  oficinistas estadounidenses con empresas de todos los tamaños y arrojó que el 60 por ciento pertenecientes a una pequeña empresa, dijo  que trabajarían con la gripe, a pesar de que el  88  por ciento de sus jefes les pidió quedarse en casa.  El sondeo demostró que de ese alto porcentaje  el 40 por ciento lo hace por temor a situaciones que pueden ocurrir en su ausencia, mientras un 34 por ciento considera que su jefe apreciará el sacrificio.

Se calcula que anualmente entre el 5 y 20 por ciento de la población de los Estados Unidos es afectada por la gripe. Aunque la mayoría de la gente se recupera sin problemas, las complicaciones relacionadas con la gripe resultan en más de 200 mil hospitalizaciones y 36.mil muertes cada año. Debido a la enfermedad se pierden 17 millones de días de trabajo.

La realidad es que asistir al trabajo enfermo tiene repercusiones negativas en  todos los ángulos, ya que el “presentismo” laboral,  consistente en pasar más horas dentro de la oficina más allá de la jornada laboral,  es un problema mayor que ausentarse por enfermedad.  Por cierto el fenómeno del  “presentismo” esta mas agudizado en la actualidad luego de la crisis. Un estudio en España sobre esa situación significó que ocho de cada diez profesionales reconocen que pasan más horas de las establecidas en sus puestos de trabajo, situación que más o menos es similar en otras partes del mundo.

El estudio de “Redshift Research” indicó que el 36 por ciento de los encuestados reconocieron una merma de su productividad. A ese factor hay  es necesario agregar que su presencia se convierte en un factor de riesgo por las grandes posibilidades de contagiar al resto del personal. Justamente el papel de los gerentes y jefes de departamentos es crear un ambiente de armonía y tranquilidad para todos los trabajadores de manera que  cuando se sientan enfermos no tenga temor de ausentarse por pensar que su empleo peligra. Ocurren también los casos de esos empleados llenos de conciencia que no quieren faltar  al saber la poca cantidad de personal de su empresa y lo difícil de llenar su ausencia.

No es una mala idea empresarial crear un sistema que permita a los enfermos trabajar en la casa, de esa manera aquellos quienes persisten en acudir al trabajo pueden ser útiles desde sus casas, lo cual posibilita estar mejor atendidos y sobre todo imposibilitan que transmitan los gérmenes de la gripe al resto de sus compañeros.