Inicia desde cero con pasión.

 

 

Inicia desde cero con pasión. Esa frase es la principal llave del emprendimiento. Cuando algunas personas a las que asesoro me preguntan, qué fue lo que me motivó a emprender, resalto una reflexión de Sir Richard Branson, fundador de Virgin Group:

“El emprendimiento es hacer que aquello que te apasiona en la vida sea lo fundamental, de manera que puedas sacarle el máximo provecho y lo hagas evolucionar”.

Así que, como suelo responderles, un día decidí evaluar mis fortalezas y seguir mi pasión para conformar el negocio que me diera el trabajo que me entusiasmara y me hiciera feliz.

Sin embargo, tampoco se trataba de lanzarme a la aventura apasionadamente, dejar de un día para otro el empleo e ingreso seguros que tenía y sentarme a esperar a que las cosas pasaran.

Para emprender un negocio, además de materializar la pasión, debes de contar con un plan básico y poner primordial atención en lo siguiente:

En lo que generas ganancias, ¿de dónde obtendrás recursos?

Para operar cualquier negocio, por pequeño que este sea, necesitarás un capital de inversión. Saca la calculadora y haz números. Píntate el escenario más complejo, ¿qué pasaría si el negocio tardara un año o más en crecer?

Analiza si cuentas con un fondo o ahorro que te ayude a solventar tu operación en determinado tiempo; o realiza una planeación y busca un inversor a quien le puedas presentar tu proyecto, un plan de inversión y el porcentaje de ganancia con el que le pagarías su capital. Indudablemente, si haces una buena proyección, esta opción siempre será mejor que solicitar un crédito bancario, con el cual, si no lo logras controlar, te puedes ahorcar.

Investiga tu mercado y profundiza en él.

Por ejemplo, puedes ingresar en un buscador, como es Google, las palabras clave que tengan que ver con lo que ofreces. Identifica lo que presenta tu competencia y cómo lo hace. Analiza lo que no tienen otras empresas, lo que puedes tener tú y establécelo como una ventaja competitiva.

A veces, aunque tengas los mismos servicios o productos que otros, la ventaja resalta en la forma y calidad en la que prestas esos servicios o en “la caja” en la que vendes lo que ofertas.

Identifica tu negocio con un logo y crea un sitio Web.

Aunque seas consultor, pide a un profesional que cree una identidad de marca que exprese la visón y valores de tu negocio. Si no eres diseñador, no lo hagas tú. Proyecta profesionalismo desde que entregas una tarjeta de presentación o en el momento en que el cliente te encuentre en internet y navegue tu página. Busca profesionales que se adapten al presupuesto de una PyME o una micro, los hay. Muchas veces por quererte ahorrar unos billetes, terminas perdiendo clientes.

A la hora de crear un sitio Web, recuerda que el contenido debe ser: concreto, rico y único, para que tus lectores y usuarios te puedan conocer y se queden a navegar esa web. Si te es posible, crea las redes sociales de acuerdo con el perfil de tu empresa.

El correo electrónico, otro aliado de la promoción.

Crea una lista de contactos, identifica a posibles clientes, acude a expos o a networking y genera una base de datos con la información de la gente que ahí conozcas. Estructura información que pueda interesarles y envíala por correo.

Si ya cuentas con un sitio, direcciónalos a él para que te conozcan aún más. Si tus productos o servicios tienen temporalidad, ofréceles la opción de suscribirse para recibir promociones y ofertas. ¡No dejes de crecer tu lista de correos!

Una meta financiera real, es imprescindible.

Cada determinado tiempo, ponte una meta económica. De preferencia, que sea cada seis meses, de esa manera puedes medir tu negocio, los esfuerzos, debilidades y oportunidades para llegar al objetivo.

Ponte creativo y lanza un producto o servicio novedoso que puedas vender.

Revisa detalladamente qué desafíos afronta tu público, qué necesidades puede tener. Crea algo que los resuelva o identifica qué plus les puedes dar para satisfacer su requerimiento. Si es el caso, comienza con un producto pequeño y mejóralo continuamente.

Si tienes todo lo anterior, ¡emprende ya!

Con el tiempo, evolucionarás como empresario y crecerá tu negocio. No dejes de capacitarte, de identificar los cambios de tu mercado y de actualizarte en la forma en la que te puedes comunicar con ellos.

Domina el miedo, confía en tu capacidad y no te enfoques en la perfección. Mark Zuckerberg emprendió en 2004 sólo con una idea, su talento, seguridad en sí mismo y su pasión. Ahora es uno de los empresarios más reconocidos, Cofundador y CEO de Facebook, la red social más importante y rentable que existe.

Y algo muy importante, ¡disfruta tu proceso emprendedor!

 

Yolanda Guadarrama es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana. Se especializó en Administración de Empresas de Relaciones Públicas por el Centro Avanzado de Comunicación Eulalio Ferrer, y cuenta con un Master en Negocios y Liderazgo por el IE Business School (Instituto de Empresa de España). Es consultora en comunicación estratégica, marketing empresarial y social media, además de colaborar como columnista en algunas publicaciones. Directora y fundadora de la agencia de relaciones públicas Reactiva Comunicación.

Twitter: @Jolielu

@ReactivaInfo