Estudio psicológico describe personalidad del emprendedor.

Comenzar un negocio y convertirse en emprendedor es un sueño que millones de personas comparten y un estudio realizado en el Reino Unido por Oxford Psychologists Press describe como debe ser la personalidad de quienes se lanzan al mundo del emprendimiento dentro de una aproximación psicológica.

Los resultados principales sugieren que los empresarios se consideran creativos, impulsivos y preparados para asumir riesgos y desde una perspectiva de tipo de personalidad, aquellos con preferencias de “intuición” y “percepción” fueron significativamente más propensos a describirse a sí mismos como empresarios. Lo que eso significa en este test es que los empresarios tienen más probabilidades de centrarse en el futuro y lo que podría ser, confían en sus corazonadas, disfrutan la novedad y pasan rápidamente de un pensamiento a otro.

Son grandes pensadores que confían en su intuición y van con lo que creen que funcionará y  aunque los famosos empresarios no son conocidos por completar cuestionarios de personalidad, ese tipo de rasgo a menudo se asocia con los gigantes tecnológicos, como Bill Gates y Steve Jobs, quienes una vez dijeron: “La intuición es algo muy poderoso, más poderoso que el intelecto”. De acuerdo a este estudio de personalidad llamado indicador Myers-Briggs, los tipos de “percepción”  son abiertos, flexibles y espontáneos.

Se adaptan, fluyen con la corriente, y no son conocidos por estar demasiado preocupados con las reglas y regulaciones. Eso los prepara para tomar más riesgos, ya que están menos influenciados por la tradición y la convención. Por supuesto, esta asunción de riesgos es lo que la mayoría de la gente asocia con ser un emprendedor.

Todos los grandes empresarios fracasaron en numerosas ocasiones o lucharon contra obstáculos considerables antes de tener éxito como el fundador de Ali Baba, Jack Ma, quien solicito una decena de trabajo y fue rechazado en cada uno de ellos incluidos en Kentucky Fried Chicken.  Algunos emprendedores exigen una gran atención al detalle,  poseen una perspectiva práctica y un enfoque paso a paso: la otra cara de la “intuición” ; otros tratan sobre un enfoque altamente planificado y estructurado, con metas fijas y altos niveles de control.

Sin embargo, el factor decisivo es que aparentemente no hubo diferencias de personalidad que predijeran el éxito, según lo medido por el desempeño financiero real. Ningún tipo se comportó mejor que cualquier otro.

Eso no significa que la personalidad no tenga nada que ver con el éxito; más bien es probable que sea parte de una ecuación mucho más compleja. Una omisión obvia es el optimismo, o una visión del mundo que es indefectiblemente positiva y vinculada a una poderosa expectativa de cómo resultaran  las cosas. Otra característica importante, según Richard Branson, es la persistencia. 

Asegura el doctor Mark Parkinson que no se puede olvidar la estabilidad emocional, vinculada con la capacidad de recuperación algo que el test Myers-Biggs no mide. “Si hay una cosa que necesita para ser un emprendedor, es una persona resistente que puede aguantar los giros inesperados de los negocios”, escribió el doctor Parkinson en un articulo.

Parkinson, quien es psicólogo comercial especializado en la identificación del talento individual y potencial del liderazgo,  asegura que  toda la personalidad del mundo no compensará una idea de negocio débil, un capital insuficiente o simplemente el lanzamiento de un negocio o un producto en el momento equivocado. “Lo que el conocimiento de la personalidad puede hacer es ayudar a alguien a crear y dirigir un negocio de la manera que le convenga. por lo que si es un posible emprendedor, no se deje intimidar pensando que tiene la personalidad “equivocada”, ratificó el psicólogo.