Consejos para iniciar una empresa en el hogar

    Dirigir tu propia empresa desde tu hogar tiene un verdadero encanto. Eres tu propio jefe. Tienes un horario flexible. No te cuesta tanto pues te ahorras el alquiler de una oficina en un edificio. Y no necesitas pedirle permiso a nadie para, por ejemplo, caminar a tu perro cuando te sientas inspirado.

   Sin embargo, no todas las personas tienen vocación para dirigir una empresa basada en el hogar con éxito. Conseguirlo exige planificar con cuidado y supone mucho trabajo.

¿Estás listo para intentarlo? Estos son diez consejos que debes considerar.

1. Presta atención a los permisos

   Si piensas dirigir una pequeña empresa desde tu hogar, podrías necesitar registrarte para fines fiscales, obtener licencias de negocio y profesionales, y permisos de los gobiernos estatales y locales para poder operar legítimamente. Consulta con la asociación de propietarios para asegurarte de que no se oponen a la idea. Pudiera tener restricciones.

2. Actualiza tu seguro

   Es buena idea agregar una cláusula a la póliza de tu seguro de vivienda o inquilino en caso de que algún cliente o repartidor se resbale en los escalones. Las pólizas estándar de vivienda normalmente ofrecen poca o ninguna cobertura a los propietarios de empresas basadas en sus hogares. Una cláusula puede costar alrededor de $100 al año por cada $2,500 de cobertura adicional. El costo adicional varía según el tipo de trabajo que haces, la cantidad de seguro solicitada y el volumen del inventario que deseas proteger contra robo o daños.

   Si necesitas más cobertura, puedes optar por una póliza para propietarios de empresas: un paquete de seguros que cubre tu propiedad comercial y proporciona cobertura de responsabilidad civil para los clientes que visitan tu hogar. Estas pólizas generalmente cuestan entre $500 y $3,500 al año.

   Cada estado tiene sus propias reglas acerca de los seguros que se les pueden ofrecer a las empresas basadas en el hogar. Investiga tu situación en el Insurance Information Institute, un grupo empresarial y centro de intercambio de información.

3. No ignores al IRS

   Necesitarás pagar impuestos federales estimados sobre los ingresos comerciales cada trimestre, en vez de una vez al año el 15 de abril. Según la ubicación de tu empresa, podrías tener que pagar impuestos estatales y locales sobre tus ingresos personales y comerciales, también. Visita el centro tributario para trabajadores independientes (Self-Employed Individual Tax Center) del IRS para conocer cómo pagar los impuestos federales. También debes consultar con tu contador.

4. Dedícale un lugar concreto a tu trabajo

    Deberías poder deducir el 100% de los costos relacionados directamente con la oficina en tu hogar, tal como la compra de una computadora para tu empresa o tóner para la impresora.

   Los otros tipos de gastos relacionados con las oficinas en el hogar son los “indirectos”, que se prorratean según el tamaño de tu hogar y oficina. Estos son gastos tales como tu hipoteca o alquiler, el seguro y las cuentas de los servicios públicos. Muchas personas con oficinas en sus hogares no se aprovechan de esta ventaja impositiva porque les preocupa que las deducciones provoquen una auditoría fiscal. Eso es poco probable.

    En general, para poder deducir los gastos, el área debe usarse exclusiva y regularmente, como la sede principal de tu empresa o lugar para reunirte con clientes u ocuparte de tareas administrativas tales como la facturación y el ordenamiento de materiales. Eso significa que tus hijos no pueden jugar juegos en la computadora que usas para el trabajo cuando no estás en casa, y tu cónyuge no puede usar parte del espacio de la oficina para instalar la nueva elíptica.

    Para conseguir la deducción, necesitas presentar el Formulario 8829 “Expenses for Business Use of Your Home” (Gastos para el uso de tu casa para los negocios). Para informarte sobre todos los detalles, consulta la Publicación 587 del IRS.

    En general, si el área en pies cuadrados de la oficina en tu hogar equivale al 10% del área total de tu hogar, puedes reclamar el 10% de sus gastos. El IRS también ofrece una “opción simplificada”, que te permite deducir $5 por pie cuadrado de la oficina en tu hogar en tu declaración, con una deducción máxima de $1,500 (basada en un máximo de 300 pies cuadrados). Es buena idea fotografiar el espacio para tener constancia, en caso de que el IRS decida verificar tu declaración.

5. Establece un horario de trabajo

    Es fácil caer en la costumbre de trabajar a toda hora. Debes tener disciplina, administrar bien el tiempo y ser emprendedor. Establece un horario diario y haz todo lo posible por ceñirte a él. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero el agotamiento no te ayudará a mejorar tu empresa.

6. Busca un mentor

    Trabajar por cuenta propia puede aislarte. Algunas veces necesitarás consultar con un profesional que te aconseje. Busca un mentor entre tus conexiones en la industria. Podrías necesitar tiempo para desarrollar esta relación, pero vale la pena.

   Otra opción es encontrar a un colega virtual. PivotPlanet, un servicio de mentores en internet, te permite conectarte con sus asesores expertos individualmente a través de conferencias por video o teléfono. Está diseñado para ayudar a formar una relación que pueda evolucionar con el tiempo mediante una serie de sesiones a intervalos regulares o según se necesiten. Estas reuniones se cobran por hora y su precio oscila entre $40 y $125.

7. No olvides el contacto humano

     Trabajar desde el hogar puede impedir el desarrollo de las relaciones en el lugar de trabajo y la oportunidad de ampliar tu red de clientes en persona. Esfuérzate por salir regularmente para almorzar o reunirte para tomar un café con posibles clientes o colegas. Y asiste a las conferencias de la industria. Como mínimo, de vez en cuando haz una llamada telefónica en vez de enviar un mensaje de texto o correo electrónico.

8. Desarrolla tu red de contactos electrónicamente

    Participa en los grupos de LinkedIn relacionados con tu industria y clientes. Publica artículos y comenta sobre lo que otras personas han publicado. Esto destacará tus conocimientos y te sentirás conectado a una comunidad.

9. Corre la voz

     Saber cómo promocionarte es la clave para tener éxito. Además de tener una página en LinkedIn, considera tener páginas en Facebook, Instagram, Pinterest y Twitter para tu empresa. Investiga a tu competencia para ver cuáles redes usan profesionalmente. Los fotógrafos, por ejemplo, frecuentemente destacan su trabajo en Instagram, mientras que Pinterest es popular entre las personas que venden productos al consumidor tales como joyas y productos de cristal.

10. Mejora tus habilidades técnicas

    Cuando trabajas por cuenta propia, no tienes a quién llamar para recibir asistencia técnica cuando algo deja de funcionar. Considera tomar una clase de computación en un colegio comunitario o, si tienes una computadora Mac, en una tienda de Apple en tu vecindario. Si necesitas hacer una presentación, debes familiarizarte con programas de reuniones en internet tales como GoToMeeting, Cisco WebEx, Join.Me, TeamViewer, Zoom o Google+ Hangouts.

  Todos estos consejos te ayudarán a crear una empresa basada en tu hogar sólida. Pero el ingrediente principal para lograr triunfar es tu propia motivación y resolución. Esa idea de tus sueños de trabajar desde el hogar puede convertirse en una pesadilla si no prestas atención a los detalles. TOMADO DE Kerry Hannon. AARP